Trafalgar (Subconsciente, consciente, inconsciente...)
A veces sin saber por qué resulta que te créas una serie de prejuicios, aparentemente infundados, sobre gente que apenas conoces. La típica situación en la que te presentan a una persona y decides que te cae mal. Y de repente un día sin venir a cuento descubres cual es el origen de esa manía:
Trafalgar.
Tengo la mala (sana) costumbre de leer y esto me lleva a absorber una serie de ideas que se quedan grabadas en el inconsciente y salen de paseo cuando les viene en gana, sin previo aviso (las muy hijas de puta...)
Pues bién, cuando era nano leí una novela de Benito Perez Galdós, Trafalgar, que está ambientada en la batalla homónima que tuvo lugar el 21 de Octubre de 1805 en la bahía de Cadiz, y donde la armada británica al mando de Nelson le dio por donde amargan los pepinos (por el culo) a una escuadra combinada francoespañola (cuando los españoles y los franceses eramos amiguetes, antes de que Napoleón nos invadiera...) al mando del francés Villeneuve.
La cosa fué más o menos así: al almirante gabacho se le ocurrio la brillante idea de sacar la flota a mar abierto en busca de Nelson, en fila india, dibujando una línea recta más larga que el Camino de Santiago, y aunque a los almirantes Gravina y Churruca (los españoles) no les hacía ni puta gracia esta táctica de kamikaze con deficiencia mental, tendencias suicidas y puesto de speed hasta las cejas, no les quedó más remedio que tragar.
Supongo que Nelson no daría crédito a semejante gilipollez, y frotandose las manos ordeno un ataque a su escuadra (en inferioridad numérica, pero con mejores barcos y tripulaciones) cortando nuestra línea por el centro y por la retaguardia y corriendo a cañonazos a nuestra flota, como si fueran patitos de feria.
Para hacer la tontería completa a Villeneuve le dio por ordenar a toda la flota virar en redondo al mismo tiempo, en medio de una sopa de cañonazos, con lo que la empanada que se debió montar tuvo que ser chica... Resultado: Aniquilación de la Marina de Guerra española.
Incluso yo que no soy muy listo me doy cuenta de que a los españoles hay un par de cosas que no se nos dan nada bién: los partidos de la selección y las batallas navales (de los guionistas de "La Armada Invencible", de los productores del "Madrid de los Galacticos"...) pero nos ciega la pasión. Eso sí, a Nelson nos lo cepillamos (yo perderé la flota, pero por mis santos cojones tu no te vuelves a subir a un barco...)
Lo que de verdad me cabrea de la história es el bombo que le dieron al tal Nelson, el mejor estratega naval, el invicto... Cualquiera que haya leido un poco de historia (y yo lo he hecho) sabe que Nelson fué derrotado dos veces por los españoles: en 1796, cuando con la Minerva y la Blanche tuvo que abandonar una presa y huir de dos fragatas y un navío de línea con el rabo entre las piernas, y cuando un año después quiso desembarcar en Tenerife por las bravas y perdio un brazo (espero que fuera el derecho, para que tuviera que cascarsela con las orejas) y trescientos hombres.
Desde entonces me muero de ganas de ir a Trafalgar Square, en Londres, y mearme en la Columna de Nelson.
-Nelson? Como puedes salir con un tío que se llama Nelson? Nelson no es una opción, el mismo nombre lo inhabilita, lo hace despreciable... Imaginate que teneis crios. Como se llama tu papá? Nelson... Al pobre niño lo iban a correr a ostias por todo el recreo. (Suscribo)

