viernes, julio 29, 2005

Adriana

-Y a tí que nombre te gustaría para tu hijo?
-Cómo?
(...)

Lo siento, no llevo demasiado bien eso de la responsabilidad. No se me dá el compromiso, ni las hipotecas... De ningún tipo.
Pero igual he cogido mi incoherencia y la he sacado a pasear en una bonita noche de tormenta camino de la Fe. Y mientras vosotros no os decidíais entre poneos a llorar o echar a reir yo he constatado que sí, que es cierto eso de que hay cosas que se pueden hacer entre dos y que uno solo no puede. Y que independientemente de todo lo demás, algún día estaría bien dejar algo más grande, más bonito y mejor que yo... aunque pese sólo 3 kilos 200.

Enhorabuena J y P.



Feliz cumpleaños Adriana.

Y perdona si hoy te hemos despertado.
Ya nos ocuparemos de que tus sueños
sean fantásticos
y de que vayas donde vayas
te pase lo que te pase
sueñes lo que sueñes
núnca quieras que se acabe.

-No se... Diego está bien. Y con mi apellido sonaría impresionante.
-Y si es niña?
-Si es niña... Uhmmm. Has visto Rob Roy?

Hay días en los que me planteo perpetuar el apellido familiar.

jueves, julio 21, 2005

La defensa Luzhin (peón de rey)

Cuando era niño mis padres consideraron que la educación física era algo secundario. Eso, unido a que no tuviera talento ni aptitudes para ningún deporte y a que mi familia confundía mi astigmatismo con una sombra de inteligencia en la mirada, me llevó a practicar el ajedrez.
La primera vez que jugué un torneo tenía 12 años y escuché una frase reveladora, que marcaría el resto de mi vida:
- Lo haces bastante bien, pero te pones muy nervioso cuando te tocan a la Reina...
En realidad más que nervioso me ponía violento. Para entonces todavía no había aprendido a perder ni a encajar con cierta gracia, y eso me convertía en un jugador sobreprotector que tenía miedo de perder cada una de sus piezas.
Cuando un rival cobraba pieza me volvía vengativo, irreflexivo, llegando incluso a rozar la violencia física en alguna ocasión... De modo que abandoné la practica del ajedrez por un largo periodo. Me limitaba a jugar con los amigos de vez en cuando.
Años después me tocó dar clases a niños, y con la distancia y la perspectiva acabé por comprender algunas cosas:
Casi siempre los que tenían autentico talento eran los que no tenían miedo a perder. Lo que querían era jugar y jugar... si perdían hoy no importaba, volverían a jugar mañana y con la practica iran adquiriendo soltura.
No hay que obsesionares en proteger de forma absoluta una pieza. La mayoría de las veces lo único que conseguiras es aprisionarla, y probablemente mientras tanto te machaquen por cualquier otro flanco y acabarán cepillandosela. En lugar de eso hay que crear espacios y aventurarse al ataque (al fin y al cabo gana quien da mate al Rey del adversario).
Tienes que aprender de cada partida, de las cosas que has hecho bien pero sobre todo de las que has hecho mal, para no volver a cometer el mismo error... Tranquilo, seguro que volverás a equivocarte, pero siempre nos quedará la partida de pasado mañana.
Vaya, por un momento creí que estaba hablando de ajedrez...

Nada es tan saludable como una paliza en el momento oportuno. De pocas partidas ganadas tengo aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas.
Jose Raúl Capablanca.

sábado, julio 16, 2005

Los Alpes (o los Pirineos, o épica para subdesarrollados...)

Para G y para S.

Je suis allé très loin dans la doleur.
Miguel Induráin, Velo Magazine.

En estos días en los que en la sección de deportes de los telediarios nos sacan la pretemporada del Madrid o una carrera de Fernando Alonso, no puedo menos que pensar en lo devaluada que está (entre otras muchas) la palabra "deporte".
De entre todos los deportistas siempre han habido un par de colectivos que acaparan gran parte de mi admiración: los corredores de fondo (Abebe Bikila) y los ciclistas.
Porque si existen atletas que de verdad buscan los límites del esfuerzo humano sin duda son ellos. Pedalear hasta la extenuación durante semanas, subiendo puertos de montaña donde mi coche se calaría, al límite de la capacidad aeróbica del cuerpo, hasta casi perder el conocimiento, de una forma irracional... porque deben hacerlo, para demostrar al hombre lo que es capaz de conseguir a costa de sufrimiento. No nos equivoquemos, no es por la pasta... Los que lo hacen solo por dinero nunca podrán ser realmente grandes.
Y es que, lo mires como lo mires, no es lo mismo una regata de Louis Vuitton que siete vascos por banda, viento en popa remando como descosidos ep oh ep arohhhh... Ni el Gran Premio de Monaco (anda, dale a Alonso mi Renault Kangoo Evolución 99 a ver qué tal tira) que la Maratón de Nueva York, ni el Mundial de Motociclismo que la subida al Galibier, del mismo modo que, sintiendolo mucho, no es lo mismo currar en lo alto de un andamio (o picando piedra) que ser dependiente de una tienda de ropa un sábado de rebajas...
Porque mi coche es un anémico diesel atmosférico, nunca he montado en un velero y el gordinflas analfabeto de Ronaldo me cae como una patada en el escroto.
Porque de pequeño yo también soñaba con los Alpes. "Porque la Croix de Fer te desgasta los pulmones, el Galibier te come la moral y el Alpe d'Huez te rompe en pedazos."
Sí, porque soy un masoquista orgulloso.

Héroe Induráin? El héroe soy yo, que siendo infinitamente peor tengo que aguantar este calvario. Le cambio a Cristo la cruz por la bici, y Él me devuelve la bici y encima me da dos cruces. Esto no hay quien lo aguante.
Fernando Quevedo, Sestrière, 18 de julio de 1992.

martes, julio 05, 2005

Fight baby, fight


(...) Para formar boxeadores tienes que decaparles hasta llegar a la madera pelada. No puedes simplemente pedirles que se olviden de lo que sepan, deben olvidarse de todo hasta la médula; cansarles tanto que sólo te escuchen a tí, que sólo oigan tu voz, que sólo hagan lo que tú digas y nada más...
Enseñarles cómo mantener su equilibrio y cómo quitarselo al contrario, cómo generar impulso empezando con el dedo del pie derecho, y cómo flexionar las rodillas cuando lanzas un 'jab'; Cómo boxear retrocediendo para que el otro no quiera ir a por tí, y entonces tienes que volver a empezar a enseñarselo todo una vez, y otra, y otra más, hasta que crean que nacieron así.
Million Dollar Baby

Tocado, destrozado? No, simplemente agotado... y con una vocación kamikaze como la de un Lemming delante de una prensa hidraulica. Ahora toca aprender a mantener el equilibrio. Será complicado. Será la primera vez.

... float like a butterfly, sting like a bee... fight boy, fight...

Pelea chico, pelea...

No nos queda sino batirnos.

domingo, julio 03, 2005

(in) Coherencia

-No, si estoy completamente de acuerdo con lo que dices, lo que ocurre es que a la hora de actuar te lo pasas por el forro... Eres un poquito incoherente, sabias?
-Gilipollas también suena bastante.

Ya lo sé. Ya las he escuchado todas: Que si donde vás, que si tu te has mirado, pringao, que si tú quien te has creido que eres... pero también que no te mereces algo así, que no teneis nada en común, que total, la mitad de las veces que hablas ella no te entiende y la otra no lo aprecia...
Francamente, me importa un carajo.



... ustedes me han mirado
pedirle a ese bombón que me quisiera,
no les parece que era
pedirle demasiado.
(...)

De donde yo vengo dicen que los tios tenemos arrancadas de caballo y paradas de burro. Es posible. A mi me pasa hasta con los patines en línea, también me han costado algún que otro coscorrón.

Le geste le plus fou est le geste le plus beau, dicen...