Allá por el 93 o el 94 recuerdo que me quedé despierto una noche para ver "Enmanuel", porque mis amigos me habían dicho que salían tías desnudas y yo tenía 14 años y las hormonas en pie de guerra. Pero mientras hacía tiempo viendo "Humor Amarillo" en Tele 5 descubrí un tipo bajito, pelirrojo, con gafas y patillas que me enganchó desde entonces y hasta hoy, incondicional y desinteresadamente.
Por eso, entre otras cosas, me jode tanto no haber ido todavía a ver Match Point.
Sonia: El amor lo es todo, Boris. Quiero conocer a un hombre y escalar las alturas de la pasión. Un hombre que encarne los tres aspectos del amor: intelectual, espiritual y sensual.
Boris: Por aquí, con esas condiciones, somos pocos. Creo que podría arreglarse.
S: Muchas mujeres se entregan por nada.
B: Ya lo se, pobrecillas...
S: Se casan por dinero.
B: Dinero... Bueno, el dinero...
S: Pero a mí me parecería que había desperdiciado mi vida si no estuviera enamorada profundamente del hombre cuya mente respetara, cuya inteligencia igualara a la mia y que tuviera el mismo lujurioso apetito para la pasión sensual que me vuelve loca.
B: Eres una mujer increiblemente compleja.
S: En realidad soy medio santa y medio perdida.
B: Espero llevarme la mitad mejor.
S: Boris...
B: Si.
S: Tengo que hacerte una confesión.
B: Si.
S: Desde que tú y yo eramos niños...
B: Si.
S: Estoy enamorada de tu hermano Ivan.
B: Oh, es natural... Ivan? Si apenas sabe escribir su nombre en el suelo con un bastón...
S: Tiene verdadero magnetismo animal.
B: Magnetismo animal? Tanto hablar de amor perfecto y estás loca por Ivan!?
S: Me ha besado.
B: En algún sitio que yo conozca?
S: Ha incendiado lo más profundo de mi corazón.
B: Estupendo... No hay nada como la profundidad del corazón.
S: Creo que va a pedirme que me case con él.
B: Pero si es un jugador y un borracho! Tiene mentalidad de megatério! Aunque yo lo quiero como a un hermano. Como a un hermano de otro...
(...)
Sonia: Tú has sido el gran amor de mi vida.
Boris: Ah, muchas gracias, te quedo reconocido... Pero ahora perdoname, estoy muerto.
S: Y como te sientes ahí?
B: Que como me siento? Recuerdas el pollo del restaurante Treski?
S: Si.
B: Pues peor.