Si señor, me parece cojonudo que en este país de cenútrios hayamos optado de nuevo por sancionar en vez de educar al personal. Y además ni para eso valemos: Que coño es eso de una moratoria de 8 meses? Nos faltan huevos para aplicar una Ley Seca como Dios manda, pero sobre el tabaco? Porque claro, una cosa es querer imitar a los yanquis y otra es ser unos mantecas blandas (me cago en Bambi...).
Sí, creeme que tengo muy clarito que fumar mata pero yo soy un caso perdido (es una opcion personal, lo de autodestruirme...), y por suerte los resquicios de la educación que mi familia intento darme (con tan poca fortuna por otra parte) me llevan a mantener una postura cívica con los demás, incluso con los que me importan un carajo, y no fumo en los sitios pequeños y poco ventilados, y cuando enciendo un cigarro cerca de la gente suelo pedir permiso primero, y si alguien me dice que le molesta el humo no es que lo tire hacia otro lado, sino que suelo apagar el cigarrillo. Y núnca, núnca fumo delante de los niños (al fin y al cabo ellos no pueden decidir, y ni siquiera defenderse...). Y soy capaz de hacer todo esto yo solito, sin que nadie me obligue ni me legisle.
El autentico problema radica en que somos unos egoistas de la hostia, y tenemos más teclas que un ordenador, porque ya me diras a santo de que se me acerca un talibán y me dice: Perdona pero me molesta el olor de tu cigarro... No el humo, sino el olor. Pues a mí me molesta el tufo de tu perfume (seguro que es Black de Oh La La Don Algodón para Hombre y te ha costado un cojón) y tu camiseta fosforito, que me están entrando ganas de ir al coche a por las gafas de sol...
Pero no, me has convencido, he visto la luz, vamos a prohibir radicalmente no sólo el tabaco, sino también las patatas bravas y los calamares a la romana, y los motores diesel, y el Heavy Metal, y los deportes de contacto, y el juego legalizado, y el nectar de fruta con azúcar añadido, y la cafeína, y la sal, y los donuts, y la cerveza, y la ginebra, y los coches con más de 50 CV, y el sexo fuera del matrimonio, y el Código Da Vinci, y a Shakira... y a todas vosotras os voy a poner un gurka, y a los tíos les voy a hacer la circuncisión con cortauñas, porque yo sé lo que os conviene y vosotros no.
Y cada día me acuerdo más de Huxley y de su
Brave New World, o de Stallone y su preocupantemente premonitora
Demolition Man, con su mención a la Biblioteca Presidencial Schwarzenegger o el monólogo del cabecilla de los párias:
(...) el enemigo soy yo porque aún se pensar. Me gusta leer, me gusta la libertad de expresión y la libertad de elección; me gusta sentarme en una tasca grasienta y plantearme: que hago, me tomo el filetón o el especial de chuletas a la barbacoa con ración de patatas? Quiero un alto colesteról. Quiero comer jamón y mantequilla y salchichas al queso; quiero fumarme un habano gigante en la sección de no fumadores; quiero correr por las calles desnudo con el cuerpo untado en gelatina color verde leyendo la revista Playboy... Por qué? Porque a lo mejor de pronto me entran ganas de hacerlo, vale? Yo he visto el futuro, y sabeis lo que es? Es una virgen de 47 años con un pijama color beige que se toma un batido de pera y canta: soy una salchicha Oscar Mayer. (...)
Ayer uno de estos periodistas avispados, de los que tratan temas de rabiosa actualidad, iba por el Congreso preguntando sobre la nueva ley, y entre tontosdelculo y meapilas la única nota de cordura la puso uno de los clásicos de siempre:
Periodista: Que opina de la Ley Antitabaco?
J.A. Labordeta: Pues me parece una gilipollez. No habrán cosas más importantes y más urgentes sobre las que legislar? Además creo que quien ha hecho esta ley no ha fumado en su vida y no sabe lo dificil que resulta abandonar el hábito.
Estoy de acuerdo Don José. Y aunque volví a dejar el tabaco hace un par de semanas, el día 31 me voy a comprar un paquete y me lo voy a fumar después de las doce campanadas.
Y a quien no le guste que le vayan dando fuego.