sábado, enero 28, 2006

Involución (Chavismo nº 10)

"Sempre s'ha dit que els tios quan ens posem al volant ens transformem. Patim una metamorfosi inversa a la de les papallones: ens convertim en capullos"
Andreu Buenafuente (La Cosa Nostra, 8 de febrer de 2000)

Actualización: Los tios cuando estamos delante de nuestra chica experimentamos una regresión del proceso evolutivo. Dejamos de ser "Homo Sapiens" para convertirnos en "Homo Erectus": Pensamos con la polla.

Palabras más o menos

Para mí dormir es dormir y punto. Es lo más parecido al modo "ahorro de energía" del monitor de mi ordenador: fundido negro hasta que suena la alarma del despertador. Ni sueños, ni pesadillas... solo recuperar un poco las fuerzas con el único fin de alimentar la mala leche de mañana.
No siempre fué así. Cuando era muy niño tenía la capacidad de recordar los sueños de la noche anterior. Soñaba con "D'Artacan y los tres Mosqueperros", y tenía pesadillas con "Planeta Imaginario", con aquel cuento del vampiro, no puedo recordar como se llamaba, que entraba por las noches en las casas y se alimentaba no de sangre, sino de libros, de historias, de letra impresa, dejando tras de sí un montón de papel en blanco marcado con la huella de dos pequeños colmillos. Comoquiera que mi habitación ha tenido siempre mayor cantidad de libros que de moqueta no podía menos que estar aterrado, no solo por el hecho de que me jodiera que este Nosferatu de tipografía acabara con mis cuentos favoritos, sino porque por un símple cálculo estadístico había más posibilidades de que entrara en mi casa que en la de la mayoría de mis amigos.
Algo después llegó la época de los sudores y de los sueños húmedos, y del acné y el miedo a los espejos, seguido de un periodo breve de ansiedad variada y después... nada. Desde un punto de vista psicológico podría decirse que desarrollé la habilidad de no soñar (o al menos de no recordar lo que sueño) como mecanismo de defensa, habida cuenta de que los sueños eran cada vez más angustiosos. Yo creo que simplemente perdí la capacidad de crear espectativas emocionantes o pesadillas que superaran el nivel de ansiedad que ya tenía.
Para compensar entrené la capacidad de imaginar despierto, mientras camino por la calle, con esa expresión de colgado, conducir un Ford GT500 Shelby Super Snake, pilotar un Zero, comerme una mariscada para 12 con los amigos o liarme con una morenaza de piernas interminables... aunque también he tenido que aprender a comerme las ganas de matar, sobre todo de una semana a esta parte por lo de la lesión de tobillo, y de invadir Polonia..., por lo que en cierta manera tengo la sensación de que no quiero dormirme porque la única posibilidad que tengo para soñar pasa, paradógicamente, por estar despierto.
Con las palabras me pasa lo contrario. No puedo dejar de escribir, pero la verdad es que no me gusta demasiado lo que escribo (ultimamente todo lo que sale de mis manos me huele a mierda, no lo puedo evitar...), de modo que intento publicar la menor cantidad posible de posts originales, porque si escribiera mis propias palabras la tentación de incluir el nombre de ella sería demasiado fuerte, y entonces ella sería simplemente una palabra...

- Pues a mí me gusta como escribes.
- Nos ha jodido Mayo por no llover antes...

(...)
se que no puedo dormir
porque siempre estoy soñando
en invierno con el sol
con las nubes en verano
(...)

Y ahora, con vuestro permiso, me voy a ir yendo a la mierda muy despacito, no vaya a ser que me extravíe en la mitad del camino de mi vida, en medio de una selva oscura, después de dar mi senda por perdida...
Me cago en el Infierno de Dante, en Santiago Segura y en los metrosentimentales.

martes, enero 24, 2006

Espíritu Olímpico (Citius, Altius, Fortius)

Es curioso como las cosas adquieren sentido conforme te vas haciendo mayor. Todos nos hemos sorprendido a nosotros mismos con aquello de: "ya me lo decía mi padre", pero cuando tienes 15 años y eres inmortal lo único que importa es llegar el primero, o marcar un golazo después de haberte regateado a todo el equipo contrario, o conseguir un K. O. en el primer asalto, y por mucho que tu entrenador te intente inculcar que el baloncesto es un juego de equipo tú te tiras hasta las zapatillas, por la cosa de los dobles dígitos, y por mucho que diga Cúper nadie se acuerda del semifinalista de la Champions de hace cuatro años, y Coubertin era un capullo...
Pero llega un momento en el que la edad te obliga a tomarte las cosas con un poquito más de calma, y compruebas que sí, que Pepe tenía razón y el equipo que gana más partidos suele ser el que más toca el balón, al menos en el fútbol sala. Y el nadador gineano Moussambani que hace seis años era un suicida cambia al estatus de heroe, porque hay que ser muy tonto o tener un par de huevos para tirarse de cabeza a una piscina de 50 metros cuando no hay socorristas a la vista, la única piscina donde te has metido es la del hotel de tu ciudad, la única de todo el país, y no estás demasiado seguro de saber nadar.
Y un martes en la clase de ajedrez, entre Vital, que no sabe perder, y RongXin, que ha ganado tres partidas en menos de 15 minutos (hay que joderse, un niño que tuvo que repetir un curso por no hablar mi idioma cuando estoy seguro de que yo no podría aprender chino en cuatro años, y que ahora puede tener algún problema con la lengua, pero les da un baño a sus compañeros en matematicas, y en ajedrez...), te acercas a la mesa de Sergio y ves que saca su Torre para atacar la Dama de su rival, dejando claramente desprotegido a su Rey, y piensas que eso no es normal porque a tí te las hizo pasar putas, jugando con negras y con una variante muy complicada de la defensa india del Rey; y estás a punto de decirle que la está cagando cuando giras la cabeza y ves a Cristina, con los ojos tan brillantes como dos preciosas canicas azabache, y escuchas la voz tímida de Sergio preguntándote: - Qué? Acaso tú no habrías hecho lo mismo en mi lugar?, y te mira muy tranquilo, y te sonrie, y tú sólo puedes devolverle la sonrisa mientras te preguntas si de verdad tienes algo que enseñarle...
Porque hay juegos que no se pueden ganar de ninguna de las maneras, hay días en los que sabes que te van a crugir, hay veces en los que el resultado es engañoso y el perdedor acaba clasificandose, y entrando en un grupo más facil para los cuartos de final, hay victorias pírricas y sí, hay veces en las que el resultado no importa un carajo, lo importante es jugar y superarte (más rápido, más alto, más fuerte...)
Y hay partidas que están ganadas antes de empezar, no importa como acaben...

P. D: El que dijo aquello de que "el deporte es salúd" obviamente no practicaba Tae Kwon Do. Con vuestro permiso voy a ponerme hielo en el tobillo.

jueves, enero 19, 2006

Escalas (Principios)

Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros (Groucho Marx)

(...)
- Por qué te quieres tán poco?
- Complejo de inferioridad, supongo.
- Y debido a qué?
- A que la tengo pequeña. Un Freudiano estricto diría que se trata de "Envidia de Pene". Creo que soy el único hombre que la padece. Bueno, yo y Woody Allen...
- Pero el tamaño no es lo importante...
- Es curioso, algunas amigas tuyas no opinan lo mismo.
- No, de verdad. No todo es el tamaño, también son improtantes los previos, la dedicación a las zonas periféricas... Lo que te lo trabajes, vamos. No basta llegar e ir directamente al tajo, aunque seas Dark Vader... Cómo era aquello de que la gente guapa no tiene principios?
- La gente guapa no tiene principios. Me refiero a la gente que nació guapa, a la gente de familia con dinero, de padre cirujano con buena posición social, a los que sacaron de forma natural una izquierda capaz de tumbar a un buey... No los necesita, las cosas les vienen dadas. En cambio la gente como nosotros no puede prescindir del tesón y de un mínimo de integridad para seguir adelante. Lograr algo que merezca la pena exige nervios, palabras, sudor... Y una gran cantidad de fósforo.

Por encima del hombro Yoda, con esa costumbre tan suya de adelantar obviedades, metiendo el dedo en el ojo, me recuerda que la belleza es efímera. Y la pasta, y la posición, y la izquierda capaz de tumbar a un hipopótamo...

miércoles, enero 11, 2006

Un regalo

- Tengo algo para tí...
- Genial. Pero dame alguna pista: A qué huele? Dónde lo encontraste? Tengo que desenvolverlo? Puedo desabrochartelo?

Te he traído un regalo me dice y me da un saquito de tela estampada en granate y verde lo cojo mientras los ojos no es ninguna joya se me empañan de lagrimas con las dos manos lo cojo y la miro inclina la cabeza entonces y escondo mi cara en su cuello no es ninguna joya repite gracias susurro la tela es de Fortuny mientras desato el nudo vuelve a decir no es ninguna joya saco un estuchito gris y lo abro mientras me mira dentro hay un mechón rubio.
Manuel Arranz.

Lo siento. Yo no te he comprado nada.

domingo, enero 08, 2006

El detalle (intento fallido de monólogo para un sábado por la noche, toma primera)

(...)
- A mi me parece la típica persona que se cree muy ingenioso y se pasa el rato haciendose el gracioso sin tener pizca de gracia...
- Uhmmmm... Ahora mismo me estoy preguntando en qué categoría me tienes catalogado a mí...

Porque, qué me diferencia a mí del resto de acomplejados inseguros con tendencia al tartamudeo que no pueden dejar de hablar para sentirse aceptados y se la pasan haciendo chistes sobre la papirofléxia?
Los pequeños detalles:

- Hola, mi nombre es T pero algunos de vosotros me conocereis como Boris, y en ocasiones cuento historias:
Yo estudié la escuela primaria, hace ya algunos años, en el colegio Luis Vives de Paterna. El colegio era un bloque de apartamentos con un patio interior, y la distribución de los cursos no seguía un orden lógico. Quiero decir que los cursos superiores no ocupaban los pisos superiores del edificio, sino que se iban entremezclando.
Recuerdo que cuando yo estaba en 3º curso, debía tener unos diez años, en el mísmo piso estaban el aula de mecanografía, la cocinita (donde las profesoras se preparaban el café) los servicios y 7º curso.
Recuerdo que una mañana estábamos dando clase de lengua con doña Amparo Cuñat cuando vi (vimos) salir corriendo hacia el lavabo a una chica de 7º. Lo que me llamó la atención fué que la chica estaba llorando, y aunque a ciertas edades las chicas lloran con bastante facilidad la escena a aquellas horas de la mañana no acababa de ser normal.
Lo que ocurrió después se convirtió en uno de los episodios más extraordinarios de mi adolescencia y sin duda acabó marcando mi caracter.
Detrás de la chica salió un compañero suyo de clase, Toni, y se planto corriendo enfrente de ella, cortándole el paso y, sin decir ni una palabra, le planto un beso en la boca a lo Harrison Ford... A mi me recordó la escena de E.T. donde Elliot, borracho como una cuba, coge, se sube a una silla y le da un beso de tornillo a Erika Eleniak. Sus compañeros, que se habían levantado detras de ellos y estaban observando desde la puerta, comenzaron a vitorearlos como descosidos, y nosotros, encantados con el espectáculo que se había organizado, a aplaudir con todas nuestras fuerzas...
Esto no le sentó nada bien a doña Amparo, solterona incurable y amargada que, movida claramente por la envidia (me juego el cuello que a ella nunca nadie le había dado un beso de pelicula delante de 60 personas, o personitas, y que habría cambiado sin pensarselo su plaza de funcionaria por que lo hicieran) se levantó hecha una furia, cogió a Toni del brazo, le cruzó la cara y le llamó (nunca se me olvidará) "harenero".
Nunca supe por qué lloraba la chica, ni por qué salió Toni detrás de ella, ni qué se le pasó por la cabeza para montar semejante número, ni la clase de castigo que (seguro) le impusieron, ni cómo acabó la historia después de la escenita... solo sé que él se fué al despacho de la directora con una sonrisa de anuncio de Colgate, con hostia y todo, y que desde aquel día y hasta hoy, dieciseis años después, ocupa un lugar de privilegio junto a Bogart entre los tipos más chulos a los que de verdad envidio.

Y aquí es cuando canibalizo a Golfo y digo aquello de que si yo fuese un principe árabe, un maharaja, un jeque, un emir... y tuviese un harén, tú serías mi favorita.

En fín, pequeños detalles.

sábado, enero 07, 2006

La monarquía y yo

- Y a tí que te han traído los Reyes?
- Nada.
- Nada?
- Nada. Niet. Niente. Cero. Vamos, nada de nada... Es lo que tiene ser republicano.
- Pero hombre, no hay que ser así... Tienes que tener alguna ilusión, porque si no apaga y vamonos...

Los niños suelen traumatizarse cuando descubren que los Reyes Magos no existen, son los padres. En mi caso eso habría sido tranquilizador, porque lo que a mí me quitaba el sueño era comprender cómo podían ir a todas las casas en una sola noche, por qué siempre me pillaban durmiendo y cómo era posible que se tomaran los turrones y el anís dulce que les dejaban en todos los balcones sin pillar un coma de glucosa. Y también saber por qué Baltasar siempre desteñía...
En serio, para mí no supuso ninguna sorpresa saber que los Reyes no existían. Algo me venía oliendo (siempre he sido muy astuto, como un chimpance que aprende a base de descargas electricas...) Mi trauma vino unos años después.
Recuerdo que al principio me dejaban Reyes en casa de todos mis tios (el Fuerte Playmovil, un camión a pilas, una trompeta...), ventajas de ser el segundo en el orden de nacimiento, pero conforme la familia fué creciendo el gasto en regalos navideños aumento hasta un punto insostenible. De manera que mis tios decidieron que en vez de dejarse el dinero haciendo un monton de regalos cada vez más pobres, cada uno se gastaría la pasta en comprar un par de regalos buenos para sus hijos.
Y desde entonces las Navidades no fueron lo mismo para mí, porque con el tiempo descubrí que mis padres empezaron a ahorrarse no sólo el dinero de los regalos de mis primos, sino también el de los mios y los de mi hermana, ya que a partir de ese día los únicos regalos que recibía por Reyes eran los que mis padres compraban con el dinero que mi iaia les daba para nosotros por Navidad...

Desde aquel día fuí (sigo siendo) un niño triste al que no le gusta la Navidad. Y en mi caso el trauma vino al descubir que los Reyes Magos no son los padres, sino mi abuela.

Desde aquí puedo escuchar a Freud partiendose la caja en el infierno...

miércoles, enero 04, 2006

Nunca digas... (Chavismo nº9)

Nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre ni yo nunca me haré cirugía plástica.


Me está bien empleado. Yo que dije que no quería volver a ver un quirófano ni en pintura... Tanto meterme con los liftings, con las liposucciones, con los implantes de silicona, con los injertos capilares... y este año puede que los Reyes Magos me traigan una rinoplastia. Castigo del cielo.
Ya decía yo que no era normal estar sorbiendo durante todo el año, viviendo en un constipado perenne. Si incluso mi prima de 8 meses tenía más fondo que yo:
- Que te pasa T? Estás rojo...
- Nada. Es mi forma de respirar: mal...
Había algo raro en no poder aguantar ni tres minutos a piñón. Y no era por el tabaco, me pasa desde antes de ser fumador militante. Y también en mis periodos de desintoxicación. Ya me olía algo (paradógicamente) cuando al exhalar el humo del cigarrito solamente conseguia un chorro constante por uno de los dos orifícios nasales.
Tenía que haber una explicación lógica para el insomnio. Pero lo cierto es que núnca nadie se me quejó de que roncara. Quizá debí dormir acompañado más a menudo.
Por algún motivo la gente decía: ese chico habla raro. Y no era por el tartamudeo, ni por el ritmo dubitativo... No era por tí, no hay ningún tema que me ponga tán nervioso, ni ningún interlocutor...
El problema era mucho más físico y mucho más simple: no puedo respirar correctamete por culpa de mi nariz de boxeador.

Todavía me acuerdo como si fuera ayer: Mi bicicleta BH verde, flamante sin sus ruedecitas supletorias... Esa calle despejada, sin tráfico, larga, recta... Mi pose de ciclista aguerrido, con mi perfil griego cortando el viento... Esa zanja para la reparación de tuberías sin señalizar... Mi rueda delantera que desaparece en la zanja, la bici que da una vuelta de campana... Yo volando por los aires, hasta estrellarme de morros (de narices) con la dura realidad del asfalto a medio levantar... Ese chasquido seco,ese gustirrinín metálico, como si estuviera chupando una moneda de veinte duros, ese no poder respirar, ese calorcillo, esos lloros... Ese Cuatro Latas de mi viejo hacia el ambulatorio a toda leche, agitando un pañuelo por la ventanilla...
Ese médico cachondo: Pues la verdad es que te ha quedado un poco mal. Te la podemos arreglar, pero para eso primero te la tenemos que volver a romper.

A tu madre. Le vas a romper la tocha a tu madre.

martes, enero 03, 2006

If 6 was 9

Que bonita es la Navidad y que coñazo la feria y el Circo Mundial... Menos mal que sólo están al lado de mi casa dos semanas al año, de lo contrario me veo convertido en el francotirador de Washington pero con escopeta del 12 y posta lobera.
Porque te imaginas lo que ocurriría si los propósitos de Año Nuevo duraran todo el año? Si siempre fuera Navidad en el Corte Ingles?
Imagina que la vida fuera un anuncio de Balay, que el Opus fuera un equipo de futbol, que hacienda fueramos realmente todos; Imagina que mi primo se pagara un cafe y un pitillo antes de empezar a resolver las cosas a hostias. Imagina que tu voto no valiera lo mismo que el de Farruquito.
Imagina que a Bush le regalaran una Play y un surtido Cuetara. Imagina que los chinos solamente fabricaran bicicletas.
Imagina que no te juzgaran por tu corbata, que la integridad cotizara en bolsa, que la Filosofía tuviera salida laboral.
Imagina que Dios se pillara una excedencia (o me devolviera las llamadas perdidas...) y se fuera de vacaciones con Alá, Buda y Trosky a Marina D'or.
Imagina que el regalo más demandado estos Reyes fuera "El Principito". Imagina que en vez del Diario de Patricia pusieran Barrio Sesamo por las tardes, y en vez de Salsa Rosa un ciclo de Billy Wilder... Imagina que los Conciertos de la 2 sustituyera a Operación Triunfo.
Imagina lo que pasaría si aprender no doliera; Si pudieramos distinguir lo facil de lo imposible (aunque: donde quedaría el reto?), lo bueno de lo malo. Si la fórmula de la Poción Magica fuera la misma que la del Gin Tonic, si lo importante fuera hacerte reir...
Si pudiera dormir 8 horas seguidas, si pasara hambre de verdad, si no me pesaran tanto los huevos...
Si existieran efedrínas para el ego...

Si no fueras tan loca, tan pena, tan todo
tan beso, tan duda
si no fueras tan seda, tan uva, tan miedo
tan sal, tan desnuda
si no fueras tan casa, tan nube, tan pingo
tan tango, tan blues...

Feliz Año.