domingo, diciembre 10, 2006

La primera vez (Chavismo nº 14)

- Vienes mucho por aquí?
- Sólo cuando estoy jodido...

La primera vez no es fácil...
8:35. Llego tarde otra vez. Y lo peor es que todavía tengo que recoger a D, que va a llegar tarde también por mi culpa. Comenzamos una carrera suicida hacia Blasco Ibañez sin saber si el autobús nos estará esperando o se habrá ido ya. El pobre D se abraza a la mochila en cada curva como si fuera un paracaidas... Inocente.
Llegamos por los pelos. Durante el viaje a Castellón me acuerdo del proceso digestivo de los rumiantes y de sus cuatro estómagos, porque creo que me he tragado el mísmo café tres o cuatro veces. Que, cómo estás? Tranquilo? Ya te digo, como un Dios... (Ja!)
Pesaje. Me paso por medio kilo. Hay que joderse. Toca correr diez minutitos y volver a pesarse, pero esta vez en bolas... El árbitro me mira sospechosamente.
Anuncian mi combate por megafonía. El primero en el tapiz número 1, es lo que tiene ser peso moco... Mientras me dirijo hacia allí se mezclan en mi cabeza el Eye of the Tiger y los anuncios de Telefónica (I'm the best, I'm the best... Nadie puede ganarme... Por qué las tías iran al labavo de dos en dos?)
Llego al tapiz y me cago en la madre de Godzilla y en la generación del Petisuis... Seguro que este pavo pesa lo mismo que yo? A ver, una prueba antidoping... Me quedo helado. Después de tanto tiempo preparandome para el combate resulta que el miedo escenico me deja de piedra... Ni siquiera reacciono para cuando me patea la jeta... El árbitro se acerca y, aunque intento convencerle de que me encuentro más perplejo que dolorido, no puedo evitar que me haga una cuenta de protección (Puta cara de autista...) Por lo menos sirve para darme cuenta de que tampoco duele tanto... Desde detras mi coach me sugiere que le tire a la cabeza. Pues como no me prestes la silla, Vicente, lo veo chungo... (Por más que lo intento no acabo de apreciar el humor de la Vall d'Albaida)
Al final 4-2 a favor del representante de Castellón, pero al menos no nos hemos lesionado. Hasta que saliendo del pabellón me resbalo en el bordillo de la acera y me hago un esguince de tobillo, para que el Universo recupere su equilibrio.

La primera vez núnca es facil, pero después pierdes el miedo a que te partan la cara.
O no.

P.D: Perdonen por no escribir antes, pero es que mi teclado se ha quedado sin letras.