Empirismo
¿Que prevalecerá: el poder hipnótico de los somniferos o las ganas de mear?
Las cartas de amor no sirven de nada. Por lo menos conmingo no funcionan, y las mías tampoco lo han hecho nunca. Aunque tal vez sea porque mi estilo no es el más adecuado.
No existe el camino facil. Hay varias formas de hacer las cosas, unas mejores y otras peores, y luego están los atajos, pero eso en mi opinion es como hacer trampa.
Renunciando al Caballo, fase 1. Preparación.
En Valencia hay sólo dos cines que ofrecen sus sesiones en versión original, tenemos un canal autonómico de televisión que ofrece menos del 30% de su programación en valenciano (por supuesto todas las películas dobladas al castellano) y en los colegios se ningunea la linea en valenciano y la segunda lengua extranjera, pero sin embargo Educación para la Ciudadanía se imparte en inglés.
-Digame...
Por lo visto un día de estos se va a acabar el mundo por culpa del acelerador de hadrones que han montado en Ginebra, y ante esa perspectiva es inevitable la pregunta: ¿que te gustaría hacer antes del fin del mundo? A la mayoría les gustaría que el fin del mundo les pillara follando. También hay quien quiere recorrer Estados Unidos en Harley, visitar el Tibet, comer en el Bulli, ir a Fidji, Bailar con Beyonce... A mí me gustaría ser una película:
Nico. -La vida es una cuestion de pelotas, y las tuyas parecen muy pequeñas.
Has de saber
-Te veo siempre serio. Quiero verte más alegre.
- Sabe como a arroz, pero espeso, trabado... esta bueno.
Cuando tenia 12 años mis profesoras flipaban con "Twin Peaks". Yo, que siempre he sido un poco lento y a tan tierna edad no estaba familiarizado con los caminos del Zen, no me dí cuenta de que la identidad del asesino era algo secundario (a fin de cuentas Laura Palmer no era más que una fulana cocainómana) y de que lo importante era el universo de personajes imposibles y sus relaciones de tramas entretejidas, como el Agente Cooper, budista practicante incluso a la hora de buscar sospechosos de asesinato y con un metabolismo que funciona a base de cafe y tarta, la mujer que habla con su tronco, que sabe quien es el asesino (el tronco, no la mujer), el psiquiatra esquizoide con camisa hawaiana y gafas en 3D o el enano bailarín que revela el nombre al Agente Cooper en un sueño y hablando al reves, y claro, no entendí un carajo.
Cuando duermo soy una buena persona.