Feliz cumpleaños
Hay ocasiones en las que no es posible ganar. Imaginate una eliminatoria de la Copa de la Uefa y Farinós, jugador del Valencia de toda la vida, acaba poniendose de portero tras la expulsión del portero, acordandose de toda la familia de su entrenador y diciendole: ¡Ponte tú! Si para el penalty no puede volver a Valencia, y si no lo para no puede volver a Milán...
La verdad es que llevaba mucho tiempo pensando en ello.
Por motivos que no comprendo a veces me piden opinión sobre temas sentimentales y suelo dar consejos que yo no sigo, o lo que es peor, me veo reflejado en la figura que todo el mundo cataloga como el malo, el culpable, y mi respuesta suele ir encaminada a poner distancia y tiempo de por medio.
Es por eso que no se si tengo derecho a felicitarte en tus fechas especiales, no porque no me acuerde de ellas (pienso mucho en tí, aunque no lo creas) sino por no crear situaciones indeseables.
De todas formas el sábado brindé conmigo a tu salud con cerveza, vino tinto, pacharán y whisky, y con un paquete de Lucky Strike en una fiesta de cumpleaños que no era la tuya y en las hogueras de San Antón.
Además no habría sabido que regalarte. O igual sí, pero habría sido algo tan poco pertinente como las palabras que ahora escribo.
Feliz cumpleaños, pues...

