lunes, marzo 21, 2011

Como decíamos ayer

Paterna, 1986.

Yo dibujo aviones y convierto las pinzas de tender la ropa de mi madre en coches de carreras. En la tele hacen el Gran Heroe Americano por las tardes, y la Superabuela, los Snorkels, y Corrupción en Miami, y Norte y Sur... y mis compañeras flipan con Europe y el The Final Countdown, y los Norteamericanos bombardean Libia y llaman a Gadafi terrorista...

Isra: - La verdad es que Reagan está loco, pero Gadafi está como una cabra.
Yo: - Ya te digo...

La verdad es que no tenía ni idea. Obviamente el padre de Isra veia las noticias internacionales. El mio solo tenía ojos para Felipe Gonzalez, y creo que para entonces no le caía demasiado bien.

Una semana después en una ciudad ucraniana tiene lugar el peor accidente nuclear de la historia. Lo veo en la tele comiendo tarta de queso con Amparo, la tata de mi hermana, y cuando hablan de la nube toxica, de como puede llegar a España, y de la lluvia radiactiva y la contaminación me asusto mucho, y me pongo a llorar, y Amparo me dice: "tranquilo cariño, veras como no pasa nada", y me abraza...

La ciudad se llamaba Chernobil.

Un par de años después a Reagan le diagnostican Alzheimer y desaparece de la vida política, y muere diez años después. A Gadafi todavía no se lo han diagnosticado, y personalmente sigo sin tener claro si de verdad está como una regadera o es un psicópata con delirios mesianicos y una capacidad de supervivencia a prueba de bombas. Literalmente.

De lo que sí que estoy seguro es de que la CIA ya no es lo que era. En los 60 les habría durado dos telediarios.